Sólo unos cuantos versos y luego, de regreso a la minificción.

Les comparto las reseñas de mis poemarios.

Después de las once.

La poesía de K. Apodaca abarca cuatro temas: erotismo, amor, reflexión y muerte. El manejo que de ellos hace el autor es armónicamente caótico, no hay orden y la alternancia tampoco está definida, pues con frecuencia, mientras lo sientes hablar sobre la muerte, resulta que solo está describiendo una relación erótica, pero inmediatamente después de introducirte en este nuevo tema, lo convierte en una reflexión que habla del amor más profundo que existe entre el erotismo y la muerte.
La definición de evocar es la descripción perfecta de este poemario, pues trae consigo algo a la imaginación, por asociación de ideas, llama a los espíritus de los vivos, trae a la memoria sus recuerdos muertos, que en algunas ocasiones pueden ser sublimes, dulces recuerdos, pero en otras todo lo contrario.
Después de las once es un libro para la lectura solitaria dispuesta a evocar emociones, pues ya lo dice el autor, en uno de sus versos:

“Llegas cuando estoy soñando contigo

llegas cuando estás durmiendo junto a mí”.

Este poemario no desata emociones, al contrario, las atrae, envuelve, encapsula y guarda dentro de un recipiente, pues la obra de lo absurdo es la que nos engendra, no se hace como arte, pero se crea y se recrea a sí misma entre ciclos y ciclones.

Lo puedes obtener en el siguiente enlace:

Después de las Once

(Solo cuesta 2 dólares)

Recipiente.

Recipiente, es una entrega más de la poesía de K. Apodaca. En este nuevo poemario, la esencia no radica en los temas que aborda, sino en la forma en que los aborda: se ha vuelto crítico, de la poesía, de los poetas y, por supuesto, de sí mismo; en ocasiones, con violencia.
La mente del autor se sacude entre el orgullo y el temor, se debate entre ambigüedades y antítesis, pues, por un lado, apoya la libertad, las nuevas formas que ha adquirido la poesía desde el siglo pasado, las novedosas expresiones que han aportado los poetas modernos y el uso que de ellas hacen sus contemporáneos; pero por otro, se avergüenza -y esto resalta en varios de sus poemas- de las mismas, acusa y se queja de su existencia y se lamenta, aún más, por usarlas. Le preocupa el exceso de libertad que han tenido los escritores de poesía y el sinsentido que ha adquirido la forma de la poesía -que en su tiempo pudo ser, pero ya somos de otro tiempo- y se lamenta de darles uso y ser como ellos (o quizá peor) al abordar algunas formas experimentales.
Sin embargo, el autor no deja de brindarnos sus metáforas, tampoco deja de lado la rítmica y métrica tradicional al ofrecernos algunos sonetos.
Algunos de sus poemas intentan atrapar la esencia de ciertas personalidades, tal es el caso de “Ansiosos”, en donde habla de las personas que lo quieren “atrapar todo con los ojos”; otros, como las “Conjugaciones” y “Transcurrir” tratan el clásico tema de la existencia, o la esencia del tiempo; y los más controversiales son aquellos en los que intenta representar dentro de la poesía el proceso de creación literaria, resaltando entre estos el poema “Sueños diurnos”.
Este libro espera que el lector disfrute y aprecie, con ojo crítico, las críticas que manifiesta, las inconformidades, los deseos, el pensamiento filosófico, las reflexiones, la estructura de sus metáforas y la belleza intrínseca del alma de la poesía, la cual, es un recipiente que guarda todo tipo de emociones e ideas.

¡Que lo disfruten!

Lo puedes obtener en el siguiente enlace:

Recipiente: Crítica hecha poesía.

(Igual, solo cuesta 1 dólar)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s